¿Emborracharse mientras celebras tus logros académicos (quien dice logros dice también fracasos, lo mismo me da que me da lo mismo) vestido "de gala" y cenando como un cerdo? ¡Por qué no, fantástico plan!
Esto es lo que pensamos todos cuando llega nuestro súper paso de ecuador, AKA 'LA' fiestaca de mitad de carrera.
Cuando la mía estaba a punto de llegar, recuerdo que fui avisando a mis amigos con al menos un mes de antelación. Porque OJITO. Todos y cada uno de ellos debían asistir y ser partícipes de este gran acontecimiento. Ay del que se atreviera a dar una excusa pobre e injustificada. A puntico estuve de pedir justificantes médicos.
Fuera bromas, he de reconocer que no me falló casi ninguno. Algunos lo pasaron mejor, otros peor. Lo que está claro es que fue un día para recordar.
Esto es lo que pensamos todos cuando llega nuestro súper paso de ecuador, AKA 'LA' fiestaca de mitad de carrera.
Cuando la mía estaba a punto de llegar, recuerdo que fui avisando a mis amigos con al menos un mes de antelación. Porque OJITO. Todos y cada uno de ellos debían asistir y ser partícipes de este gran acontecimiento. Ay del que se atreviera a dar una excusa pobre e injustificada. A puntico estuve de pedir justificantes médicos.
Fuera bromas, he de reconocer que no me falló casi ninguno. Algunos lo pasaron mejor, otros peor. Lo que está claro es que fue un día para recordar.
También recuerdo perfectamente mi estilismo. POR QUÉ. Eso es lo que me pregunto cada vez que veo alguna de las prendas del atuendo o alguna de las mil fotos del eventazo. Tranquilos, que os lo voy a relatar. Así podréis recrearos junto a mí en el horror.
Corpiño palabra de honor. Pana. Bordados de muñecas rusas. Falda a juego, useasé: pana y bordados again. ¡¡Flequillo en pico!! ¡¡Sí!! ¡¡POR QUÉ!!
No sé qué pasó por mi cabeza para verme fantástica a tope luciendo aquel rocambolesco autfit.
Ahora bien, otra cosica os voy a decir. Volvería a llevarlo una y mil veces antes que lucir como la mayoría de mis compañeras de promo: al estilo boda gitana, cumpliendo sus tres axiomas fundamentales: raso, pasmina-chal (¿hay algo peor que esto?) y recogido de cuatro horas de peluquería.
Desgraciadamente (o afortunadamente, pensándolo bien), la cosecha de matemáticos zaragozanos con los que estudié no disfrutamos de un fin de carrera como Dios manda. Ni siquera tuvimos un viajecito al Caribe o a Egipto, con sus pulseritas y cruceros correspondientes. Ya ves tú.
Y digo yo, volviendo al tema del look de paso de ecuador (que para eso venimos aquí a mirar trapos). ¿Por qué no se me ocurriría a mí lucir un vestidazo al más puro estilo diva de Hollywood? Quizás me hubiese decantado por uno en tono granate, que siempre se dice que sienta bien. Como este que llevo en el look de hoy.
Cuatro duros me costó, que lo sepáis. Procedente de una tienda vintage de Barcelona y unos cuantos arreglos después, aquí lo tenéis;)

¡Besos para todos!