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martes, 19 de febrero de 2013

nosotras... y BIBLIOTECAS!!

¡Hola de nuevo, lectores queridos!

Hoy me he levantado con ganas de jugar. Hagamos un pequeño test:

- ¿Sueles ir a las bibliotecas públicas que hay en tu pueblo o ciudad (si es que aún siguen existiendo)?
a) Sí.
b) Sí, sobretodo en época de exámenes, momento en que se convierte en mi segunda casa. Y a veces hasta tengo que pegarme con alguien para llegar a conseguirlo
c) Poco, paqué te voy a engañar.
d) Nunca entro a esos sitios.

- Cuando vas a una biblioteca pública, ¿a qué vas exactamente?
a) A pasear entre sus librerías y coger los libros que más me llaman la atención.
b) A estudiar. Bueno... a "estudiar".
c) A conectarme a Internet en sus modernos ordenadores de última generación.
d) Ya te lo he dicho antes: ¡nunca entro a esos sitios!


 - ¿Cómo son esos libros que te llevas prestados de la biblioteca?
a) Están hechos un asco. Jaja, era broma. Sí, son viejunos, pero ya sé a lo que te refieres: consumo comic y novela negra, mayormente.
b) Cojo libros que me son necesarios para hacer algún trabajo del instituto o la Universidad.
c) Voy pero no suelo llevarme ningún libro. A veces algún DVD.
d) Ya me estoy cabreando: ¡qué NO voy!

 - ¿Sabes cuál es el presupuesto destinado a adquirir nuevos materiales que tiene la Biblioteca de Aragón para este año 2013?
a) 0 euros. Lo cual es una auténtica VERGÜENZA.
b) No sé... mmm, ¿10.000 euros?
c) 20 duros.
d) No tengo ni idea. Deja de preguntar estupideces, yo venía aquí para ver la ropa que llevas puesta.


RESULTADOS

Mayoría de a): ¡Enhorabuena! Estás hecho un démodé, como la mendas. Y que te quede claro: eso es bueno. Eso... ¡mola!
Mayoría de b): ¡Enhorabuena! Utilizas las bibliotecas lo justo y lo necesario, pero al menos sabes que existen.
Mayoría de c): ¡Enhorabuena! Quizás deberías ir a las bibliotecas un poco más, pero tus respuestas han sido sinceras y no has recurrido al postureo.
Mayoría de d): Aún no me he enterado: ¿eres usuario de las bibliotecas? Juju. Tranquilo... no te cabrees con esta inocente egobloguera. Aquí te dejo con el look que venías a buscar:









Espero que os guste el look que llevé ayer, cuando pasé muy buenos ratos con el simpático a la vez que cabroncete Garfield
Él es el protagonista de uno de los libros que seleccioné para traerme a casa la útlima vez que estuve en la Biblioteca de Aragón, la más "famosa" de las que tenemos en Zaragoza.
Ojalá no fuese así, pero lo que he puesto antes en el súper test démodé es cierto: esta biblioteca no podrá adquirir absolutamente NADA durante el año 2013. Ni libros, ni CD's, ni DVD's, ni prensa. Por si fuera poco, ahora la biblioteca permanece cerrada los sábados, cosa que antes no ocurría.
Otro hecho más que confirma lo que cada día deberíamos tener más claro: nos gobierna gente que se ríe de nosotros.

¡Besos para todos! 

viernes, 8 de febrero de 2013

nosotras... y PIJAMAS, BRAGAS Y MEDIAS!!

Holaquétal amigos.
Ayer por la tarde estuve haciendo limpieza de cajones.
No de todos los de la casa, obviamente (eso me hubiese llevado días), si no que me dediqué tan solo a los destinados a guardar la ropa interior y los pijamas.
La cosa es que pasé un rato entretenidico. Tampoco es que fuera la juerga padre, no nos flipemos. Pero al menos me dio para reflexionar un ratejo y llegar a algunas conclusiones:

1- Nunca he sabido exactamente qué tipo de prenda es la más abundante en mi armario: tal vez jerseys, puede que zapatos, quizás vestidos... pues bien, ahora ya puedo afirmarlo con total seguridad: pijamas. No, mejor dicho: ropa que utilizo como pijama. Porque conjuntada, lo que se dice conjuntada... yo, poco.
¡Pero es que así es como debe ser! En casa, para estar tirado a lo morcilla en el sofá, no hay nada como una camiseta publicitaria y unos pantalones que antaño formaban parte de un pijama, pero ya no.
Por ejemplo, una camiseta de la carrera del Pryca de 1999 con unos pantalones de Snoopy.
Igualmente útil podría ser la opción de llevar una camiseta que antes usabas para salir a la calle pero ya pasó a mejor vida. Dale una segunda oportunidad antes de convertirla en una paño. No te arrepentirás. Así he hecho yo durante años con un top que llevé una vez a una fiesta de la espuma en Benicássim. No se quejará. Ha corrido más aventuras que mucha gente en toda su vida.

2-  Sincerémonos y hablemos de bragas. ¿También os da la impresión de que se van encogiendo en el cajón? Hace tiempo que lo pienso, pero nunca había compartido este pensamiento con nadie.
Al principio creía que sería yo, que habría cogido unos kilillos. Pero si esto fuese cierto, ya me encontraría más oronda que Jabba el Hutt y la verdad, yo me veo estupenda;)
Y otra cosa que a mí, al menos, me pasa: ¿de dónde salen tantas bragas?
Juro que ayer descubrí una que creo no haber visto en mi vida.Sí, ja-ja. Ahorraos los chistes sobre una posible infidelidad de mi novio. Sé que en tal caso (que no me entere yo, mecagü****), no se molestaría en meter unas bragas que no son mías en mi cajón. Y si así fuese... el engaño sería lo de menos comparado con este extraño y psicópata comportamiento braguil.

3- Decidir qué tirar y qué no siempre me ha costado horrores. Es como si las prendas adquirieran vida propia y me dijesen: 'Nooo, no me tires. ¡Ten piedad, oh, querida ama!'. Pobres. Me dan penilla. Especialmente aquéllas que recibí en su día como un regalo. Y luego, pasa lo que pasa. Pasa que en mi cajón se pueden encontrar maravillas tales como una camiseta de Edward Cullen (no preguntéis), una bata que mi abuela solía usar en la época de los 80 (y no, no se podría calificar como tesorito vintage) o un pijama veraniego de perritos "algo" infantil...

4, 5, 6.... Sí, tengo más reflexiones, fue una tarde productiva. Pero no os contaré el resto. Os dejaré con la miel en los labios, juas juas. En realidad, lo hago porque no quiero ser demasiado cansina. Mejor dejarlo así y mostraros un look que lleva uno de los supervivientes a esta limpieza. Noooo. No me refiero ni a las bragas ni al sujetador, gua-rre-tes... Hablo de las medias;)









¡Besos para todos!

domingo, 27 de enero de 2013

nosotras... y PREMIOS: ¿SÍ O NO?

Nos encontramos en plena temporada de premios cinéfilos, algo que a mí no me convence en absoluto. Muchas de las películas que más me han gustado durante el año no están siquiera nominadas y además, a veces da la impresión de que se esconde tras los premios una mafia más chunga que las de las propias películas.

Pero a mí, aunque me parecen una patraña a la que no hay que darle demasiada importancia, me gusta tragarme las galas de pe a pa. Con alfombra roja, con gracietas de los presentadores y con discursos soporíferos. Con todo. Y a veces, hasta me emociono. Con emocionarme no me refiero a echar unos lloricos mientras ese actor que tanto me gusta recoge un premio, si no a pensar en lo increíblemente molón que sería vivir una situación de este tipo. Creo que pertenecería a ese grupo de gente que parecen retrones totales agradeciendo el galardón. Eso sí, una cosica os voy a decir: a ir divina de la muerte no me ganaría nadie;) 

Os cuento esto porque hoy, día en que he llevado el look amostazado que os enseño, he visto el tráiler de los próximos premios Goya, que se emitirán el 17 de febrero.
Puestos a escoger una gala de premios, yo me quedo con la española.
Mucho se les llena la boca a algunos rajando del cine español y sí, cuenta con truños como pianos, pero como en todos los sitios, ¡leche!
Para qué queréis ver a la Angelina enseñando garra o a Johnny Deep con pintas de homeless si podéis disfrutar de Resines o Loles León. Y si no, mirad:


Amigos: dura 57 segundos de ná, no me seáis perezosos



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¡Besos para todos!

jueves, 10 de enero de 2013

nosotras... y LAS GEMELAS DE SWEET VALLEY Y EL PÚRPURA!!

De pequeña hubo una época en la que me encantaba leer los libros de Las Gemelas de Sweet Valley.
Tal vez vosotros conozcáis a las hermanas Wakefield por la serie de televisión, esa que echaban en TVE o La 2 en época de vacaciones (y que era jórribol, todo hay que decirlo).
Pues bien, yo ya sabía de su existencia desde hace muchos años antes.
 
Debía de tener yo unos diez u once años y a mí estos libros me traían loca. Ahora lo pienso y la verdad es que eran un poco mierder, una americanada como un piano. Pero.
Si no recuerdo mal, había tres colecciones distintas: la de color morado, "Las Gemelas de Sweet Valley" a secas, en la que las chicas aún estaban en el colegio. La de color amarillo, "Escuela Superior", que podría decirse que correspondía a su época en el instituto y por último, "Universitarias", cuando las chiquillas ya están más talluditas.
Yo me devoré casi todos los libros morados (que correspondían a mi edad), pero sí tenía una amiga más osada que leyó algunos de los otros y me contaba que eran mucho más interesantes, porque las gemelas ya salían de farra, ligaban con chicos e incluso "lo hacían". Dios mío, ¡yo era demasiado joven para leer eso! (aunque por supuesto estaba deseando)
 
Una de las gemelas, Jessica, era la malota y atrevida. Elisabeth, sin embargo, era estudiosa, muy formal y de las de novio de toda la vida. Mi favorita era Jessica, porque Elisabeth era demasiado ñoña y mojigata para mi gusto. La cosa es que Jess formaba parte, junto con un grupo de amigas híperpijas de la muerte, del Club Unicornio. Una de sus reglas (porque las había), era que todos los días debían llevar una prenda al menos de color púrpura. Un lacito en el pelo, un jersey, un brazalete,... lo que fuera. Pero algo púrpura. La que no lo cumpliera, desterrada de la cuchipandi.
 
A veces pienso que a mí me pasa lo mismo con el negro. Si no salgo a la calle con alguna prenda de este color, me siento como desnuda. 'Ay, hija, exagerá'. Pues así soy yo. Qué le voy a hacer. El negro me mola, ¿VALE?;)
 
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¡Besos para todos... especialmente para Jess y Liz!;)

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jueves, 22 de noviembre de 2012

nosotras... y SÚCUBO!!

Antes de empezar, quería daros las gracias a todos los que me felicitasteis en el post anterior:) ¡Me hizo mucha ilusión!

Una vez dicho esto, hablemos de súcubos.
¿Lo cualo? ¿Súcubo? ¿De qué hablas, démodé?
Que no cunda el pánico. Exactamente así reaccioné yo el otro día cuando vi esta palabra.

Pero empecemos por el principio.

Desde que tengo mi esmarfon nuevo, por fin puedo disfrutar de juegos como Apalabrados y Angry Birds. Quien dice disfrutar dice también, qué se yo... engancharse, por ejemplo.
La cosa es que estaba jugando con un amiguete a Apalabrados (eso que de toda la vida se ha conocido en casa de mis abuelos como Intelect y en otros países como Scrabble) y de repente me cascó un palabro que no había oído, o eso pensaba yo, en toda mi vida.
Efectivamente, avispados lectores. Esa palabreja era precisamente SÚCUBO.
Al menos mi colega tuvo la decencia de explicarse y no dejarme to loca en mi ignorancia (porque sí, lo hubiese buscado en wikipedia, pero fue un detalle que agradecí).
Me escribió lo siguiente: "Quién me iba a decir a mí, que ver Embrujadas serviría para algo".
Resulta que un súcubo es una especie de demonio que adquiere forma de mujer atractiva para engatusar a los hombres...
Contándole luego esta anécdota a otros amigos míos (al parecer esto del súcubo me resultó fascinante y no paro de explicárselo a todo el mundo), uno de ellos conocía perfectamente este término, aunque no por seguir las aventuras de las hermanas Halliwell, eso sí.

Dejando al margen lo discutible de haber visto una serie como Embrujadas (a mí me gustaba, reconózcolo), todo esto me dio que pensar.
Y es que, amigos, hay que ver la cantidad de cosas que aprendemos de manera indirecta con las películas, los libros, la televisión... Obviamente, por mucho que uno mire y remire Gandía Shore todas las semanas dudo que se adquiera algún conocimiento de provecho (mas vete a saber). Pero vosotros ya me entendéis.

Cuando conocí a mi novio, una de las cosas que me gustaban de él es lo mucho que a mí me parecía que sabía de casi todo.
Con el tiempo descubrí el pastel. Estos vastos conocimientos se los debía... ¡¡al deporte!! Años y años sentado en el sofá viendo basket, fútbol americano, béisbol, atletismo y a saber qué más le habían servido para dominar la geografía e incluso la historia de muchos de los países en los que se celebraban estas competiciones deportivas. Qué cosas...


El día que me hice estas fotos, entre instantánea e instantánea jugaba a Apalabrados. No me miréis así. ¿Por qué creéis que lo hago? Para aprender, claro que sí.


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¡Besos para todos!
Y permanecer muuuy atentos: en el próximo post, ¡SORTEO!
 
 
 
 
(Shannen Doherty, qué grande)
 

martes, 6 de noviembre de 2012

nosotras... y DÉMODÉS REIVINDICATIVAS!!

Hoy tenía varios temas sobre los que escribir y acompañar las fotos.
Contaros lo enganchada que estuve una vez a los chicles de melón, recomendaros mi nueva serie favorita: Homeland o incluso comentaros lo que tengo pensado organizar para mi próximo cumpleaños (ganasmil).

Pero todo esto tendrá que esperar.

Dos cosas, ambas relacionadas con la educación, han hecho que cambiase de planes. Os comento.

La primera, es que estoy haciendo un curso llamado "Planes de convivencia en los centros educativos" (servidora, que se prepara para su posible y futuro trabajo de profesora). Como el propio título indica, en el curso se trata el tema de la resolución y prevención de los conflictos y la violencia en el aula, dicho muy resumidamente. Y me está haciendo pensar. No puedo evitar acordarme avergonzada de lo que unas compañeras y yo hicimos una vez en el colegio. Acorralamos a una chica en el recreo y le tiramos unos balones mientras ella se refugiaba en la pared. ¿Por qué éramos tan crueles? Pobre muchacha.
Afortunadamente, nunca he pertenecido yo al grupo de los abusicas, así que solo recuerdo este episodio de los balones. Pero a veces también he sufrido lo mío, ojo (aunque no demasiado, menos mal). Al llegar al instituto me pusieron un mote jórribol. No sé muy bien de dónde surgió y por qué, pero me molestaba tremendamente. Y claro, eso se notaba, lo que llevaba a que me machacasen aún más. Fijaos, ni siquiera os he dicho cuál era ese mote. ¿Será que me sigue afectando? ¡Qué narices! Juro que habrá un día en que aquí lo confiese (pero no hoy...;) ).

La segunda, es que ayer me llegó por correo un enlace a una página de la que también me ha apetecido hablaros.
Se llama "Por otra política educativa" y es una declaración que fue creada hace unos días por un grupo de personas, en su mayoría profesores.
Tranquilos, no os voy a meter un rollo (otro más) para explicaros en qué consiste, porque si os interesa podéis enteraros en la propia página (me pregunto cuántos de vosotros pincharéis en el enlace...). Yo la he firmado, porque estoy de acuerdo en que hay que cambiar muchas cosas en la educación de este país. No sé si esta es la mejor manera de hacerlo, pero al menos intento manifestar todo lo posible mi descontento.

Y después de esto, os dejo con un nuevo look. Pero no os quedéis únicamente con los ropajes, porfaplís. Reflexionad aunque solo sea unos minutos sobre todo esto. Hacedlo por esta modenna y bien vestida chica démodé:

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¡Besos para todos!

domingo, 4 de noviembre de 2012

nosotras... y ME CANSO DE TODO!!

Debería hacer una lista de todas las cosas que he empezado a lo largo de mi vida y no he terminado.
Probablemente me cansaría de hacer esta lista y también la dejaría inacabada.

En ella figurarían múltiples actividades extraescolares que comencé de pequeña y no llegaron a buen puerto (ni a malo, simplemente a ninguno). Futbito, basket, ballet, tenis, atletismo, música... Podríamos decir que, a parte de que no estoy especialmente dotada para los deportes, es normal que estas cosas terminen quedando en el olvido como meras aficiones momentáneas. Nunca me apasionó ninguna de ellas. Sí un poco al principio. Luego ese interés inicial fue desapareciendo.

Algo que me molesta especialmente es dejar los libros a medias. Al menos puedo presumir de que no me pasa demasiado. No obstante, cuento en mi historial con algunos vergonzantes abandonos. Varios de ellos, para más inri, han sido regalos. Creo que toda mi vida tendré que soportar a mi padre echándome en cara el poco caso que le hice a "El nombre de la rosa". Lo he comenzado a leer tres veces, todas ellas sin éxito. O aguantar cómo mi novio devora antes que yo esos libros con los que me ha obsequiado y yo he ignorado durante meses.

Me gusta escribir (por si no os habíais dado cuenta). Muchas veces he iniciado algunos relatillos o diarios de viaje. Me entusiasman cuando escribo las primeras hojas, pero más tarde... se esfuma esa ilusión y me da pereza. La última vez que ocurrió fue en mi aventura neoyorquina. Llevé una libretita muy mona en la que apuntaba lo que allí hacíamos, visitábamos y anécdotas varias que nos sucedían. La cosa es que disfrutaba anotando estas peripecias. Pero nuestro viaje de ocho días fue más corto para la bonita libreta. Ella se quedó en el quinto.

No os creáis que todo termina cansándome.
Empecé unos estudios y los terminé. Aunque eso sí, el último año de carrera estaba hasta la coronilla.
He acabado de ver muchas series, aguantando hasta el capítulo final. Aunque hace mucho que abandoné Cómo conocí a vuestra madre (cosa que no es mi culpa, en menudo pestiño se ha convertido).
¿Y qué hay del blog? Estoy tan sorprendida. Quién me iba a decir a mí que tres años y pico después, seguiría posteando como si no hubiera un mañana. Supongo que algún día me cansaré de ello, dados mis antecedentes... Pero, ¿cuándo? Hay días en los que, he de reconocerlo, pienso que esto es una tontería y una pérdida de tiempo. Sin embargo, unas horas después esa sensación desaparece. Se me ocurre alguna chorradilla sobre la que escribir o me veo mona en el espejo y me entran ganas de hacerme fotos.

En fin. Disfrutaré de ello hasta que esta afición sea sustituida por otra. Y espero que vosotros también. ¡No os canséis de Sommes Démodé!


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Quien seguro que anda algo más cansada del blog que yo es mi familia. Fotos por aquí, fotos por allá...
Eso sí, a juzgar por las imágenes gafudas, no lo parece;)

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¡Besos para todos!

domingo, 28 de octubre de 2012

nosotras... y ¿MANIÁTICA YO?

Algunos más y algunos menos, pero todos tenemos manías. Y como este es mi blog, yo contaré aquí las mías.

Nunca me pelo la fruta.
Ni siquiera yo sé por qué hago esta estupidez. La fruta me gusta, pero no pelarla. Tal vez sea eso de ensuciarme las manos, el liquidillo que desprenden algunas, el tacto de la piel... la pereza. Quién sabe. Hasta ahora, y no me enorgullezco de decir esto, siempre he encontrado a alguien que me lo haga. ¿Qué pasa cuando estoy sola o con gente con la que no tengo confianza como para pedir esto? Pues entonces no me queda más remedio que hacerlo yo misma (puaj). Eso, o como otro postre. Dulzón, a ser posible. Cosa que tampoco está nada mal;)

Me muerdo los dedos.
Así, en general. Ojo, esto con los años se me está pasando, menos mal. Recuerdo una época, cuando tenía once o doce años aproximadamente, en que casi me tienen que amputar un dedo. Sí, obviamente estoy exagerando, pero creedme si digo que, en el caso de que ahora volviera a ocurrirme, me lo cortaría yo misma.
Por cierto: pintarse las uñas ayuda bastante. Lo siento, chicos, para vosotros no tengo otro consejo.

Necesito dormir con algo a lo que abrazar.
Ajá: algo, no alguien. Normalmente suelo utilizar un cojincillo pequeño. Lo llamo cariñosamente "cojino". Esto me recuerda otra manía que tengo...

Modifico las palabras para que suenen más graciosas.
¡Es que si no todo es muy aburrido! A mis padres les llamaba cuando era pequeña pepe y meme. También añado a las palabras sufijos como pt, otis, otens... Puede que os suene raro, pero ¡lo juro, no estoy loquens! Conozco a un montón de gente que lo hacesotis. Mi amiga Maript, por ejemplo.
(madre mía... no sé si llegaré a publicar este post cuando termine de escribirlo)

Muevo el pie o la rodilla cuando estoy sentada.
¿Y quién no? Si tú eres de esos que no sufren del llamado "saltimbaqui piernil" te preguntaré algo: ¿de qué planeta eres?

Cuando escribo, da igual el qué o dónde, todo tiene que estar perfecto.
Signos de puntuación, tildes, cero faltas ortográficas... Releo, releo y releo hasta que me parece que el texto en cuestión está aceptable. Otra cosa es que lo consiga, pero al menos he de intentarlo.


¡Pues ya está! Creo que no soy tan maniática, ¿no? Bueeeeno, vale. Tengo algunas "peculiaridades" más. Pero tampoco voy a contarlas todas, joé. No obstante, seguro que todas ellas también forman parte de las vuestras. Si en el fondo somos todos iguales. O casi.


Y en cuanto al blog... sí, también sigo ciertos "rituales":

 Espalda recta y pequeña flexión de rodilla.


 Alguna mano apoyada en la cadera. Y si son las dos, mejor, que para eso soy maña y fui jotera.


 Si el vestido, mono o camiseta tiene algo curiosote en la espalda, ¡a enseñarlo!
 

 Algun saltico nunca está de más, pueden salir fotos originales. Pero mejor que no aparezca la cara...


 Que no falten los detalles y complementos.


 Toquitear las gafas de sol si estas aparecen en el look.


Y por supuesto, ¡siempre poner morritos!
 
 
¡¡¡Besos para todos!!!
 

viernes, 26 de octubre de 2012

nosotras... y TURISMO AMARGO!!

Dependiendo del lugar que visitemos y la época del año en que lo hagamos, hacer turismo es una verdadera putada.

Se supone que las vacaciones están ahí para disfrutarlas. Para desconectar y relajarse, soléis decir muchos de vosotros.
En mi caso no siempre es así. He experimentado auténticos sufrimientos en mis viajes.
Tengo una larga lista, pero os hablaré del TOP 3 (y aun así, sabed que hay mucho por leer).

1
Dónde: Alcalá de la Selva (Teruel).
Cuándo: Semana Santa de 1991.
Qué pasó: Que estuve jodida de frío, básicamente.
La verdad es que yo era muy pequeña. Se podría decir que lo que yo recuerdo es más bien lo que recuerdan mis padres. Estábamos en tiendas de campaña, para más inri. Esa única noche que pasamos allí, aguantamos el máximo tiempo posible en una cafetería y después, cuando llegó el momento de ir a dormir, no nos quedó más remedio que abrigarnos como si estuviéramos en el Polo Norte y desear que las horas pasasen lo más rápido posible.
Anécdotas: Mi madre llegó a ponerse un pantalón de chandal en la cabeza para abrigarse. Además, nos olvidamos un vaso de agua en la puertecilla de la tienda de campaña y al día siguiente estaba completamente congelado.


2
Dónde: Annecy (Alpes Franceses).
Cuándo: Semana Santa de 2008.
Qué pasó: Again, jodidica frío.
Mi novio y yo fuimos a visitar a un amigo a la bonita región francesa donde él estaba de Erasmus. Llovió, nevó, heló, hizo viento... de todo menos calor. Lo que iba a ser un viaje estupendo terminó convirtiéndose en una tortura. Y no sólo por el mal tiempo. No sé qué demonios hicimos, pero hasta hace bien poco ha sido el viaje en el que más dinero nos hemos gastado ever. Y eso que el alojamiento iba incluído (¿por qué los amigos se van a estudiar fuera si no?).
Anécdotas: Este amigo del que os hablo terminó saliendo rana. Se echó una novia en este Erasmus meses después y ya no le hemos vuelto a ver el pelo. Muchos saludos desde aquí, majete.


3
Dónde: Roma.
Cuándo: Agosto de 2010.
Qué pasó: ¿Jodida de frío otra vez? Ojalá hubiera sido esto y no todo lo contrario.
Madre del amor hermoso. Queridos italianos, no me volveréis a ver el pelo en verano allí jamás.
Yo me encontraba en la bella toscana esa época, haciendo un curso de matemáticas. El pueblo en el que yo estaba se llamaba Perugia y sí, hacía calor, pero no más que en Zaragoza (otro lugar que encabezará este tipo de listas para otros). Quedé con mi novio en que nos reuniríamos en Roma para vernos y pasar juntos unos días. Pobrecillo. Entre lo de Annecy y esto perfectamente podría haber rechazado ir conmigo de vacaciones más veces. Afortunadamente no ha sido así.
Anécdotas: Ninguna. Todo fue horrible a partes iguales.



En Nueva York no lo pasamos mal en este sentido. Llovió algún día, sí, pero fue soportable. Eso sí... no me imporataría incluír en esta lista el momento jórribol en el que cruzamos el puente de Brooklyn.
Lluvia de la que te da en la cara, viento y niebla no son buena combinación.
 
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'¿Qué? ¿Tenemos que cruzar esto así?'
'Bueno, ya que hay que hacerlo, mejor hacer fotos chorras, aunque el pelo no me deje ni ver.'
'Bieeeen. Ya ha terminado este suplicio, por fin estamos en Brooklyn.'
Adivina qué frase va con cada foto.


Ya al otro lado del East River...

 (aún de mala hostia y con el pelo alborotado, pero sin medias de color)
 




 
 
¡Besos para todos!... y cuidado con lo que elegís para ir de vacaciones:)

domingo, 21 de octubre de 2012

nosotras... y PRENDAS SUDOROSAS!!

Seamos todos sinceros. Alguna vez en nuestra vida hemos sudado como cerdos.

Sigamos siendo sinceros. En la frase 'Alguna vez en nuestra vida hemos sudado como cerdos' podríamos sustituir 'alguna vez' por 'muchas veces'. Tampoco es que quiera avergonzaros, pero incluso podríamos reemplazar 'en nuestra vida' por 'todas las semanas'. Y vamos a dejarlo ya. Hay veces que los objetivos que tiene uno con el blog cambian con el tiempo, pero saber cada cuánto tiempo sudáis no es lo que ando buscando yo, faltaría más.

¿A qué viene todo esto entonces? Os cuento. Hay una cosa que le pasa a la amiga de la amiga de una amiga mía(ejem). Con algunas camisas, camisetas, tops... en fin, prendas superiores varias, me pongo, perdón: se pone, a transpirar como si estuviese corriendo una maldita maratón. Que ella no es que suela ser especialmente sudorosilla, os lo digo yo que conozco esta cualidad de la amiga de la amiga de mi amiga muy bien. Pero dependiendo del tejido del ropaje en cuestión o de su ajustamiento, lucir una camisa mona se puede convertir en un deporte de riesgo. Vaya, que es incómodo de cojones. Y en este caso no tiene nadita que ver con desodorantes ni limpieza corporal. ¡La culpa la tiene la prenda! ¡Toda de ella! Es mala, cruel, quiere humillarte.

Y es que hasta para comprarse ropa hay que saber. Con el paso del tiempo, adquirimos una experiencia que hace que sepamos qué tipo de prendas comprarnos o no. Pero a veces se nos olvida. Le echas el ojo a una camiseta monísima, que incluso habla y te dice: '¡¡cómprame!! parece que soy de esas prendas sudorosas que tanto odias pero NO, te juro que comigo no habrá problemas'. Antes decía que eran malas y crueles, ¿verdad? Olvidaba añadir que también son mentirosas.

La camisa que os enseño en las fotos neoyorquinas de hoy terminó siendo de las que dicen la verdad. Pero está en la frontera entre las buenas y las malas. Mejor no ponérsela para esos días en que se va de un lado a otro. No sea que se convierta en mala, cruel y mentirosa.













 
 
Camisa: RIVER ISLAND
Botines: URBAN OUTFITTERS
Bolso, vestido y parka: viejetes


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