Domingo. Ajá. No me negaréis la gran elección del tema del post de hoy.
A ver. Que no es que las chicas demodé las experimentemos muy a menudo. Ejem. Pero qué malas son, amigos. Qué malas.
En mi caso, como además sufro de jaquecas, el día que sigue a las fiestacas suele ser aún más molón.
Pero un día la suerte quiso echarme una mano, prima. Aburrida me encontraba mirando Twitter, algo raro en mí, cuando vi un enlace a un post en el que se explicaba cómo combatir la resaca. Podéis leerlo aquí.
Veeenga, vaaaale. Si os da perecilla averiguarlo (¡cosa que no entiendo! ¡¡Consejos para evitar la resaca!!), ya os resumo yo lo que hay que hacer. En ese momento en el que llegáis a casa, con más o menos destreza para abrir la puerta y entrar sin hacer ruido, id directos a la cocina. Bebed entonces un litro de agua. En el artículo dicen que Gatorade o Aquarius, pero yo es que soy más de agüita. Tomad luego un Ibuprofeno. Echaros a la cama y… ¡a dormir como los angelitos! Cuando os despertéis unas horas más tarde, podréis comportaros decentemente en esa comida familiar típica de domingo.
A mí, me ha funcionado. Y os aseguro que en cuestiones de resacas, soy dura de pelar.
Ojo. Es probable que si te has bebido hasta el agua de las macetas y llegas a tu casa a lomos de algunos colegas, este truquillo no funcione.
¿Necesitáis más pruebas de su efectividad? Aquí nos tenéis a las Sommes un domingo post farra. Frescas como lechugas.
A ver. Que no es que las chicas demodé las experimentemos muy a menudo. Ejem. Pero qué malas son, amigos. Qué malas.
En mi caso, como además sufro de jaquecas, el día que sigue a las fiestacas suele ser aún más molón.
Pero un día la suerte quiso echarme una mano, prima. Aburrida me encontraba mirando Twitter, algo raro en mí, cuando vi un enlace a un post en el que se explicaba cómo combatir la resaca. Podéis leerlo aquí.
Veeenga, vaaaale. Si os da perecilla averiguarlo (¡cosa que no entiendo! ¡¡Consejos para evitar la resaca!!), ya os resumo yo lo que hay que hacer. En ese momento en el que llegáis a casa, con más o menos destreza para abrir la puerta y entrar sin hacer ruido, id directos a la cocina. Bebed entonces un litro de agua. En el artículo dicen que Gatorade o Aquarius, pero yo es que soy más de agüita. Tomad luego un Ibuprofeno. Echaros a la cama y… ¡a dormir como los angelitos! Cuando os despertéis unas horas más tarde, podréis comportaros decentemente en esa comida familiar típica de domingo.
A mí, me ha funcionado. Y os aseguro que en cuestiones de resacas, soy dura de pelar.
Ojo. Es probable que si te has bebido hasta el agua de las macetas y llegas a tu casa a lomos de algunos colegas, este truquillo no funcione.
¿Necesitáis más pruebas de su efectividad? Aquí nos tenéis a las Sommes un domingo post farra. Frescas como lechugas.














