Veréis, a mí eso de hacer balance del año que acabamos de dejar no me mola mucho. Pa qué, me pregunto. Yo, cuando me pongo a recordar el pasado (algo que suele ser muy habitual), soy incapaz de pararme en seco en el día 1 de enero.
Si tuviese que hacerlo obligatoriamente, porque, vete a saber, alguien me apuntara con una pistola en la sien y dijese: "¡Desembucha! Cómo ha ido tu 2012 o te asesino fríamente aquí mismo", pues sí, no me quedaría más remedio.
Pero esta bizarra situación aún no me ha sucedido, por lo que seguiré en mis trece y no haré ningún resumen anual de mi vida, hala.
Ejem. Puede que no esté siendo muy sincera. Puede que sí haya algo de lo que haga balance cada doce meses. Puede que... vosotros ya sepáis de qué os estoy hablando, porque ya lo hice el año pasado.
Con todos ustedes, mis películas favoritas y por tanto totalmente recomendadas de 2012 (vistas en el cine o en el sofá de mi casa):
- We need to talk about Kevin: Qué complicadas son las relaciones entre padres e hijos. Si además el hijo está más loco que una cabra, podemos encontrarnos ante LA situación y no estoy hablando de Jersey Shore. Una historia inquietante, interesante y muy bien contada. No te la pierdas;)
- Los idus de marzo: No me van a mí las películas de politiqueo. Y además, George Clooney me da mucha pereza (sí, ya sé que se supone que es atractivo, pero a mí ni fu ni fa). Sin embargo, esta historia me enganchó desde el primer momento y es muy buena. ¡No os dejéis llevar por las primeras impresiones, como me pasó a mí!
- De aquí a la eternidad: Tranquilos, no insistiré más, que ya tuvisteis suficiente con un post entero. Bueno, qué narices, voy a decir más: ¿hay algo mejor que Montgomery Clift y Burt Lancaster juntos? Pues eso.
- El paciente inglés: Buf. Aún se me pone la piel de gallina cuando pienso en el conde Almásy y Katherine bailando bien agarraditos y mirándose fijamente. De las historias de amor más bonitas que yo he visto en el mundo del cine.
- Red Riding: Una trilogía turbia, llena de misterio y con muy buena fotografía (uy, qué profesional me ha quedado esto). Realmente se hizo para la TV inglesa, pero qué más da. Esto prueba que los telefilms no solo son esos dramones que emite Antena 3 a la hora de la siesta.
- Un tranvía llamado deseo: Obra de Tennessee Williams que también he visto en teatro y que me encanta. Lo de deseo supongo que lo dicen por Marlon Brando con su camiseta blanca de manga corta. "Pues a James Dean también le quedaban de muerte". ¿James Dean? ¿Quién es ese?
Y esto es todo por este año, amigos.
En 2012, y me fastidia decirlo, no aparece ninguna película española en este ranking. Pero no sé que ma pasao, he visto mucho menos cine que otras veces y en particular, español. Así, a lo tonto, ya tengo un propósito para este 2013.
Espero que os apuntéis bien todas mis recomendaciones y disfrutéis del look de hoy, que ahora que lo pienso, no encaja demasiado con este post. Una diva del cine no vestiría así, ¿verdad?. O sí. Que llevo los morretes rojos:)
¡Besos para todos!










