Mostrando entradas con la etiqueta vans. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vans. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de enero de 2013

nosotras... y PELICULONES DE 2012!!

Veréis, a mí eso de hacer balance del año que acabamos de dejar no me mola mucho. Pa qué, me pregunto. Yo, cuando me pongo a recordar el pasado (algo que suele ser muy habitual), soy incapaz de pararme en seco en el día 1 de enero.
Si tuviese que hacerlo obligatoriamente, porque, vete a saber, alguien me apuntara con una pistola en la sien y dijese: "¡Desembucha! Cómo ha ido tu 2012 o te asesino fríamente aquí mismo", pues sí, no me quedaría más remedio.
Pero esta bizarra situación aún no me ha sucedido, por lo que seguiré en mis trece y no haré ningún resumen anual de mi vida, hala.
 
Ejem. Puede que no esté siendo muy sincera. Puede que sí haya algo de lo que haga balance cada doce meses. Puede que... vosotros ya sepáis de qué os estoy hablando, porque ya lo hice el año pasado.
 
Con todos ustedes, mis películas favoritas y por tanto totalmente recomendadas de 2012 (vistas en el cine o en el sofá de mi casa):
 
- We need to talk about Kevin: Qué complicadas son las relaciones entre padres e hijos. Si además el hijo está más loco que una cabra, podemos encontrarnos ante LA situación y no estoy hablando de Jersey Shore. Una historia inquietante, interesante y muy bien contada. No te la pierdas;)
 
- Los idus de marzo: No me van a mí las películas de politiqueo. Y además, George Clooney me da mucha pereza (sí, ya sé que se supone que es atractivo, pero a mí ni fu ni fa). Sin embargo, esta historia me enganchó desde el primer momento y es muy buena. ¡No os dejéis llevar por las primeras impresiones, como me pasó a mí!
 
- De aquí a la eternidad: Tranquilos, no insistiré más, que ya tuvisteis suficiente con un post entero. Bueno, qué narices, voy a decir más: ¿hay algo mejor que Montgomery Clift y Burt Lancaster juntos? Pues eso.
 
- El paciente inglés: Buf. Aún se me pone la piel de gallina cuando pienso en el conde Almásy y Katherine bailando bien agarraditos y mirándose fijamente. De las historias de amor más bonitas que yo he visto en el mundo del cine.
 
- Red Riding: Una trilogía turbia, llena de misterio y con muy buena fotografía (uy, qué profesional me ha quedado esto). Realmente se hizo para la TV inglesa, pero qué más da. Esto prueba que los telefilms no solo son esos dramones que emite Antena 3 a la hora de la siesta.
 
- Un tranvía llamado deseo: Obra de Tennessee Williams que también he visto en teatro y que me encanta. Lo de deseo supongo que lo dicen por Marlon Brando con su camiseta blanca de manga corta. "Pues a James Dean también le quedaban de muerte". ¿James Dean? ¿Quién es ese?
 
Y esto es todo por este año, amigos.
En 2012, y me fastidia decirlo, no aparece ninguna película española en este ranking. Pero no sé que ma pasao, he visto mucho menos cine que otras veces y en particular, español. Así, a lo tonto, ya tengo un propósito para este 2013.
 
Espero que os apuntéis bien todas mis recomendaciones y disfrutéis del look de hoy, que ahora que lo pienso, no encaja demasiado con este post. Una diva del cine no vestiría así, ¿verdad?. O sí. Que llevo los morretes rojos:)
 
Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket


¡Besos para todos!

jueves, 18 de octubre de 2012

nosotras... y ¿DOCTORADO? ¿QUÉ ES ESO?

No os culpo, pero me juego una mano (la izquierda, por si acaso), a que la mayoría de la gente que me leéis en este momento no sabéis lo que quiere decir realmente eso de hacer un doctorado.
Repito: no os culpo. A veces no lo sé ni yo, que estoy haciendo uno;) Pero eso es otra historia.

No lo recuerdo muy bien, pero cuando yo estudiaba la carrera, antes de decidir que quería ser doctora en matemáticas, juraría que, como vosotros, no tenía muy claras ciertas cuestiones.
¿Se consideraría un trabajo? ¿Quién me pagaría? ¿Cuánto tiempo tardaría en obtener ese título?
Pues bien. Ahora por fin me creo capaz de responder a estas tres preguntas: DEPENDE.

Un doctorado es un título académico que se obtiene tras hacer una exhaustiva y especializada investigación sobre un tema.

Normalmente hay que haber superado un máster o curso de doctorado para comenzar esta tesis, además de haber completado en su totalidad la carrera. Quien realiza el doctorado está asesorado por su director de tesis, que supervisa esa investigación. Aunque habitualmente no tengamos un horario fijo como la mayoría de curreles, estudiar un doctorado es algo muy duro y que requiere muchas horas de trabajo (para algunos más, para otros menos). Para que esta labor sea reconocida, existen una serie de becas que se otorgan a una pequeña cantidad de entre todos los estudiantes de doctorado que las solicitan. Estas becas pueden ser convocadas por varios organismos: el ministerio de educación y ciencia, un gobierno autonómico, una universidad,… Su duración suele ser de cuatro años, pero solo parte de este tiempo el estudiante puede disfrutar de un contrato, con lo que eso significa: cotizar etc.
Ojito. Esto no significa que la investigación en sí dure exactamente cuatro años.
Si eres un hacha y/o tu tema de tesis ha sido fructífero de la hostia, puede que acabes antes.
Si te lo has tomado con más calma y/o el camino que ha seguido tu investigación no empezó con buen pie, tal vez consigas ser doctor después de más de cuatro años. De a qué dedicarse después de obtener el título es otro cantar. Un cantar muuuuy complicado. Lo dejaremos para otro ocasión, ¿os parece?

El otro día dije que me repetía más que el ajo, después de mucho tiempo escribiendo en el blog. Para no llevarme la contraria a mí misma, volveré a decir lo que he dicho al principio: si no teníais ni repajolera idea de todo esto que os acabo de contar, no os culpo. No os culpo porque a los investigadores no se nos valora apenas en esta sociedad y en particular, en este país. Esas becas de las que os hablo son escasísimas y ahora, con los recortes, más aún. Por no hablar del salario. Desde luego, para escoger este camino de rosas tienes que amar lo que vas a hacer. Tener ganas. Tener claro que nadie va a saber a qué te dedicas. Y si además, tu campo son las matemáticas, ya ni os cuento. Apenas se invierte en investigación y educación. Y no os podéis ni imaginar (o sí) lo triste que es eso. En España (y en muchos otros sitios, cuidao), preferimos invertir en la construcción, los centros comerciales o los rescates a los bancos, por ejemplo. Así nos va.

A partir de ahora, y después de todo el rollazo que os acabo de meter, ya no podréis decir que no sabéis qué es eso de estudiar un doctorado. Acordaros de esa chica llamada Julia del blog “de moda” que a veces leéis. Ella es una de esas raritas;)
Aquí la tenéis, en NY.












domingo, 14 de octubre de 2012

nosotras... y TO BE CONTINUED!!

Pues ya está. Mis aventurillas neoyorquinas han terminado.

He disfrutado muchísimo, pero en parte tenía ganas de volver. Ya vosotros sabéis. Todo cansa, hasta NYC. Sí, amigos. Esta ciudad mola mil, pero mis piernas ya se resienten.

Pero no os preocupéis. Tengo muchas historias y looks guardados en la recámara.

To be continued…









(en el MET, un museo para perderse, sin agobios, sin prisas... pero sin pausa. Mi recomendación, el Ala Americana)
 

Shorts: URBAN OUTFITERS
Camiseta: mercadillo
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...