Quedan muy pocos días para Nochevieja, esa emocionante fiesta de la que mucho esperamos y al final... pues puede que esté bien, sí, pero nunca termina siendo lo que habíamos imaginado.
Recuerdo cuando hace un tiempo me devanaba los sesos con el plan post-uvas, el modelito que escoger para la ocación o incluso a quién enviar un "original" sms felicitando el año (creo que una vez llegué a mandar más de veinte, my god, qué malos son los quince tacos).
Ahora ya estoy curada de Nocheviejitis, pero no nos engañemos, sigo experimentando algunos de sus síntomas.
¿Cotillones? Todos lo sabemos. Nochevieja y las fiestas molonas son elementos disjuntos, pero en el fondo (muy en el fondo), año tras año sigo buscando EL planazo.
¿Sms? Ahora lo que se lleva es el whatsapp y he de reconocer que soy de las que no los envian. A no ser, claro, que en el mensaje esté incluído un bombero buenorro o un chiste malo pero de los que te sacan una risotada tontuela (normalmente incluyen palabras como caca, culo, pedo, pis (jijiji)).
¿Look? Si asiduamente visitáis este blog, sabréis que a mí, pensar en el modelito que llevar para-lo-que-sea unos minutos de mi tiempo suele robarme. Pero cada vez menos, os lo aseguro. Y a vosotras este años lo mismo os pasará.
Esto es lo que mis compis blogueras y yo nos hemos propuesto con nuestro nuevo reto.
No os quejaréis. Cinco súper ideas para lucir totali-divains la última noche del año.
Mi elección... ¡pantalones!
¿Por qué no? ¡Que eso de las faldas y los vestidos está ya muy visto!
Además, hemos querido en este Reto aparecer con un mensaje para vosotros.
Decidimos escribiros lo que os deseamos para el nuevo año 2013.
Mi deseo, FELICIDAD. Lo sé, no es muy original, pero es lo que para mí quiero y por tanto lo que creo está bien para los demás.
Me da igual cómo la consigáis: con dinero, amor, salud, tuiteando, comiendo como cerdos, haciendo cuatro maratones en un año, comprando un robot de cocina, viajando a Nueva Zelanda... ¡qué más da!
Lo importante es que felices seáis:)