Previously... on Sommes Démodé:
Así es, amigos. En el anterior post os invitábamos a que fueseis vosotros los dueños del nosotras y.
Nos hicisteis varias sugerencias. Algunas de ellas ya habían aparecido en el blog, pero otras no.
Ha sido difícil escoger una, pero... entre todas ellas y de momento, me quedo con la propuesta hecha por la dueña de uno de mis blogs favoritos,
Anita Patata Frita:
Las amigas que te miran mal porque siempre vas "arreglada"
(que eso significa más guapa que ellas)
Como esto quizás hubiera resultado un título pelín largo, lo he expresado más en general con AMIGAS ENVIDIOSAS. Porque como bien dice el sabio refranero español: si la envidia fuera tiña, ¡cuántos tiñosos habría, madre mía!
Pero a mí no me gusta rajar sin reconocer primero mis propios errores, así que empezaré sacándome los colores a mí misma.
Lo admito. Hubo una época en la que no lucía tan hermosa como ahora.
Hubo una época en la que ver los tipazos y bellos rostros de mis amigas me molestaba "un poco".
Sin embargo, en mi defensa diré que jamás las miré mal.
Sí, quizás pusiese cara de acelga por no molar tanto físicamente como ellas. Pero si exceptuamos los juegos de cartas y el Party & Co, yo siempre he tenido buen perder.
Tras reconocer esto, algo de lo que no me siento especialmente orgullosa, pasaré a la situación contraria:
en ocasiones he sido yo la víctima de esa envidia.
Presumida que es una, no hay día en que no me pinte mi rayita de elleliner y me eche un poco de colorete.
Me gusta ir de punta en blanco en lo que a ropa se refiere.
Soy amante del pelazo, así que me congratula llevarlo tope fashion.
Y esto a veces no gusta. Si le sumamos que tengo un blog en el que pongo fotos mías, automáticamente me convierto para muchos en una chica superficial y creída.
Y entonces llegan esas miraditas de desaprobación de las que habla Anita Patata Frita.
- Uy, qué arreglada. ¿Vas a algún sitio después? (mientras tu coleguita te mira de arriba abajo y de abajo arriba)
- Sí, al Panishop, a comprar una barra de pan y una breva. Pero es que yo soy muy divina, chica.
- Anda, ¿has vuelto a ir a la peluquería a hacerte algo?
- No, es el propio gracejo natural de mi cabello. Ya ves, algunas nacemos con suerte.
- ¿Es nuevo el vestido? No está mal, yo es que prefiero ir más cómoda.
- Sí, es nuevo. Y CÓMODO.
Os suena, ¿no es así?
Pero no nos pongamos en lo peor.
Tenemos amigas que valen millones y saben halagarte cuando deben hacerlo.
A nadie le amarga un dulce y una buena amiga es la que, a parte de ayudarte en los peores momentos y estar siempre al pie del cañón, te dice lo guapa que estás cuando lo estás (e incluso cuando no lo estás).
A mí me pasa con Diana, que fue quien me hizo las fotos que hoy os enseño.
Me vio aparecer con nariz roja y careto hinchado por el frío, pero con una sonrisa me dijo:
'qué chulo el turbante y qué bien te queda'.
Así, sí ;)
¡Besos para todos!
Y ya sabéis,
si alguna sugerencia démodé tenéis,
en dejarnos un comentario no dudéis
PD: Podéis disfrutar de una nueva entrega de mi sección de streetstyle '¡Te encontré!'
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