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miércoles, 3 de julio de 2013

nosotras... y MICROTEATRO POR... SORPRESA!!

Hay algo que me está reconcomiendo por dentro y necesito soltarlo.
No os he sido del todo honesta, queridos sommes-seguidores que os lo merecéis todo y más.
Tras haberos aconsejado en el post anterior tener un poco de cabecica comprando en las rebajas, yo... Veréis. Resulta que... El fin de semana pasado, PIQUÉ. Y no, no estoy hablando de Mister Waka-Waka (qué chiste tan sumamente repugnante, por favor, matadme).
La consumista loca por la ropa que hay en mí salió a la superficie como un auténtico monstruo (un monstruo muy fashion y atractivo, eso sí) y se me fue un pelín la olla.

Pero que tampoco fue tanto. Solo dos o tres cosillas... o cuatro o cinco, quizás.

Y mira que el sábado prometía ser inocente. Tan solo iba a ir con una amiga al teatro a ver "Arreglando el mundo", un espectáculo de humor y monólogos en el Teatro Compac Gran Vía de Madrid, protagonizado por Ernesto Sevilla, El Monaguillo y J.J. Vaquero (que estuvo divertido, pero me gustó más el de Goyo Jimenénez, "En verdad os digo", en La Chocita del Loro (pero que este de arreglar el mundo también molaba, ¿eh? (aunque seamos sinceros: no tanto como mi querido Goyo (no obstan... BASTA))))

La cosa es que mi plan solo iba a ser este. Pero me liaron para ir también de compras. Me liaron, está claro.
Y ahora que lo pienso, también hubo algo más que me pasó en plan a lo loco, improvisación a tope.
Después de estar viendo los monólogos, fui con mis amigas a cenar por ahí.
Era uno de esos días en los que te tomas un culín de vino rosado y ya te da el subidón a tope-con-la-cope y te crees el rey del mambo.
Saliendo así del restaurante, normal que buscáramos emociones fuertes.
Y así, a lo tonto y un poco a idea, callejeando por aquí y por allá... nos perdimos (que veréis, yo Madrid no me lo conozco como Mañolandia). La casualidad quiso que entráramos en un bar que prometía buenos mojitos (o sea, que no era tanta casualidad, vimos el cartel y allí que nos metimos).
Mientras pedíamos, nos fijamos en unas enigmáticas pantallas en las que se podía leer: "Próximas sesiones: 23'30, 23'45, 00'00...."

¡Mierda, que nos hemos metido en un club de striptease con cabinas y toda la movida! - pensé yo de inmediato.
Os daré un consejo (y venga, este me lo aplico): no seáis retorcidillos, amigos.

¡Tan solo era Microteatro Por Dinero!
¡Obritas de quince minutos de duración y quince espectadores como máximo!
Por solo cuatro lereles, compramos una entrada cada una y con nuestro mojito, bajamos a una mini-habitación en la que nos esperaban las dos actrices protagonistas de la obra.
Y no os cuento más.
¡Que ahora sois vosotros los que tenéis que probarlo (lo del teatro, no lo de las rebajas, eso ¡caca!), estuvo súper guay!

Y esto ha sido todo por hoy, démodés queridos.
En el próximo post, más y mejor.

Bueeeno, va.
Os enseño una de las adquisiciones de las rebajas.
Pero ya sabéis que yo soy muy graciosilla, así que no os diré cuál es.
¿Lo adivináis? Seguro;)











¡Besos para todos!

miércoles, 12 de junio de 2013

nosotras... y MORTADELO Y FILEMÓN!!

Cuando era pequeña me encantaban Mortadelo y Filemón.
Leía muchísimos tebeos suyos y aunque también probé con 13 Rue del Percebe, Zipi y Zape y otros tantos, ningunos me llegaron al corazoncito como mis queridos detectives de la TIA.

Lo reconozco. Sentía debilidad por Mortadelo. Y no solo por ser fan, como yo, del black and white;)
¡Siempre me ha encantado disfrazarme! Y en eso, él, es el rey.



Pero cuidao, que a pesar de que Mortadelo fuese mi ojito derecho, todos y cada uno de sus personajes me gustaban un puñao.
Ofelia y su descaro hacia Mortadelo.
El Súper y su autoridad.
El chiflado Profesor Bacterio (totalmente hipster ahora en la actualidad con su barbocha).



¿Sabéis lo único de Mortadelo y Filemón que no me gustó?
Suele pasar. Cuando leemos una historia, ya sea novela, comic o qué sé yo el qué, en nuestra cabeza completamos la descripción que el autor nos da del personaje a nuestro antojo.
Y yo a mis Mortadelo y Filemón les tenía ya creadas unas voces de lo más molonas e ideales.
¿Qué pasó cuando empezaron a emitir series y películas de mis súper detectives?
¡Horror! ¡Esas voces no me encajaban en absoluto!
Qué queréis que os diga.
En ningún lugar pronuncia Mortadelo el 'Corra, jefe, corra' como en mi cabeza. Y esto es así.

Hace mucho tiempo que no disfruto con una de las historias de estos simpáticos calvitos.
Me acordé de ellos el otro día cuando, paseando con el look que os enseño por la Feria del Libro en El Retiro (de nuevo), vi a Francisco Ibáñez firmando sus comics.
Me hubiera gustado charlar un poco con él y conseguir una de sus dedicatorias con dibujo incluido. Pero reconózcolo. Al parecer hay algo que me gusta más que Mortadelo y Filemón: no hacer colas;)









¡Besos para todos!



(Oiga, ¡jefe! Creo que alguien habla de nosotros en un post... debemos investigarlo)

domingo, 9 de junio de 2013

nosotras... y SEÑORA, ME LO QUITAN DE LAS MANOS!!

¿Harto de los eventos vintage llenos de moderneo e... idiotez?
¿Cansado de mirar ropa en un mercadillo bajo la atenta mirada de hipsters antipáticos?
(copón, que se supone que para vender hay que ser majete y tal...)

¡SIIIIIII!

¡Pues vente al Rastro de Madrid!

 -¡Siñoraaaaaa! ¡¡No se lo piense tanto, que no es un chalet en La Moralejaaaaaa!!


-Sí, verás... son gafas de los años 80, ¡de excelente calidad! Aquí puedes verlas en esta revista actual. Te costarían 140 euros, pero yo... ¡las vendo por 20! El otro día... ¡¡vinieron de una conocida óptica a comprarme cuarenta!!


-¡Que me lo quitan de las manos, guapetona! Pack de 12 calcetines... ¡por dos euros! ¡Y braga-faja de regalo!


No pretendas encontrar en el rastro de Madrid shorts Levi's vintage, increíbles muebles de los años 60 u originales prendas de jóvenes diseñadores.
Puede que en algún puestecín suene la flauta y localices alguno de estos artículos.
¡Pero olvídate de eso por una vez! ¡Aquí verás cosas incluso mejores!
Esto es un RASTRO.
Cañí, cutre, divertido... por qué no disfrutar una mañana de domingo del griterío de la ganga a un euro y del yolovendomásbonitoymásbarato ;)




Yo he picado, qué queréis que os diga. Tan solo unas horas he tardado en estrenar ya algunas de mis adquisiciones.
¿Adivináis cuáles son?
Una pista os voy a dar: aquí salen dos;)







¡Besos para todos!

¡Y qué vivan los mercadillos de todo tipo!
Si queréis ver post de esta temática y por supuesto variadetes, pinchad AQUÍ.

miércoles, 5 de junio de 2013

nosotras... y LEER ES VIVIR!!

Ahora que lo pienso. Qué pocos concursos he ganado a lo largo de mi vida.
Solo recuerdo dos, y ambos fueron en el colegio. Se ve que de más mayor perdí toda creatividad posible o ni siquiera me presenté a alguna clase de competición.

El primero fue un concurso de dibujo.
En mi cole teníamos una revista/periódico llamada 'El Desván' y en cada entrega la portada estaba realizada por algún alumno, escogida entre cuatro o cinco propuestas.
A pesar de mi nula destreza con el dibujo, me dio por probar suerte un día.
Tracé como pude un paisaje, con lago y barquita incluidos.
He de reconocer que me inspiré en un puzzle que había hecho meses atrás, pero no era exactamente el mismo. Me gustaba y lo quise reproducir, sin más.
Y resulta que terminó siendo el escogido.
¿Sorpresón? No mucho.
Ya me conocía yo bien a los encargados de elegir portada. Más bien ñoñetes, segura estaba yo de que les gustaría mi dibujo de aire bucólico.

El segundo sí me pilló desprevenida.
Este concurso consistía en proponer un eslogan sobre la lectura.
No recuerdo exactamente el motivo, pero creo que en mi colegio iban a celebrarse una especie de jornadas sobre este tema, de ahí que se nos animara a soltar una frasecica ingeniosa.
Yo no sabía qué demonios era eso de un eslogan y además me encontraba algo desganada aquella mañana, de eso sí me acuerdo bien (vete a saber porqué estaría desganada una niña de nueve años).
Cuando me explicaron qué pretendían con eso del eslogan, apunté en una papeleta lo primero que se me vino a la cabeza. Al llegar a casa ni siquiera se lo conté a mis padres (y ojo, que yo era una de esas niñas repelentes que lo contaba todo). Así que cuando finalmente se me declaró vencedora unos días más tarde en el colegio y ya sí se lo comenté, se pusieron los tíos tope orgullosos.
Yo no lo entendía muy bien, pero incluso los profesores me felicitaron por mi gran acierto y originalidad.
Aun hoy me sigue pareciendo desmesurado todo aquello. Es más. Seguro que al teclearlo en Google aparece en miles de sitios como una frase normalucha y nada destacable que puede decir cualquiera.

Calla. Si ni siquiera os he dicho el dichoso eslogan.
"Leer es vivir"

De todo aquello saqué dos libros de regalo (y esto sí me hizo ilusión porque yo, cuando era pequeñaja, leía decenas de libros cada año), una simpaticota anécdota que suelo recordar con mis padres y el post que acaba de salir ahora mismo;)

Pues oye. Menos da una piedra.

¿Y por qué os cuento todo esto?
Porque os enseño hoy el look que llevé para asistir a la Feria del Libro que está estos días celebrándose aquí en El Retiro.
Y porque aquel eslogan "inventado" por mi de niña no es tan tontito.
La lectura es una de las cosas que mejores momentos me ha hecho pasar.
Hay historias en los libros que me han hecho reir y llorar a la vez, imaginarme en lugares increíbles que en la realidad no existen o verme como una detective intrépida que resuelve misteriosos casos de asesinato.
¿Y acaso no es todo esto vivir?













PD: Porque ya lo decía Cervantes (que una buena chica démodé también debe ponerse gafopasta a veces, ya lo sabéis):

"Los libros son necesarios para honesto pasatiempo, no solamente de los ociosos, si no de los más ocupados, pues no es posible que esté continuo el arco armado, ni la condición y flaqueza humana se pueda sustentar sin alguna lícita recreación"

Pues eso.

PD (otra vez): Y si os habéis quedado con más ganas de leer sommes-post sobre la lectura, basta con que pinchéis AQUÍ. Os saldrán todos bien juntitos y uno detrás de otro;)

PD (otra vez más): Gracias por todos vuestros comentarios del post anterior. Ya me habéis hecho un poquito más feliz... como los libros;)

¡Besos para todos!

domingo, 19 de mayo de 2013

nosotras... y EL METRO, ZAPATILLAS DE ANDAR POR CASA Y FRUTOS SECOS!!

Muchas cosas me están gustando de vivir en Madrid.
'La capi' ofrece múltiples planes de ocio realmente interesantes. En Zaragoza también los hay, sí, pero no con la variedad con la que se encuentran aquí.
Monólogos (a Goyo Jiménez os recomiendo ver), musicales (y no sé si lo sabréis, pero no solo está El Rey León, hay más), cines en los que disfrutar de películas "independientes" (AKA pelis-postureo), restaurantes exóticos y originales (y también de los de toda la vida de Dios), tiendas chachimolonas (ya os imaginaréis: algo que tengo híper-controlado desde el minuto uno), teatros por doquier (que me gusta a mí una obrita)... etecé, etecé, etecé.

PERO. Que os lo digo yo muchas veces, siempre hay uno.
En mis pocos días madrileños ya he notado algunas pequeñas pero grandes carencias que tiene la capital...

El metro, ese diablo hecho medio de transporte.
El pasado miércoles fue San Isidro. Esperaba con ansias este día de fiesta en mitad de la semana, tras estar trabajando como una mula el lunes y el martes.
Quería ir al centro, pasear y relajarme.
Escogí el metro para desplazarme hasta allí y... en qué momento me decanté por ello.
Me subí en una de esas paradas en las que hay que andar tres kilómetros hasta llegar al andén correspondiente. Juro que estuve veinte minutos subiendo y bajando escaleras, girando a derecha e izquierda y... ¡el maldito metro no aparecía!
Algo positivo salió de todo esto: mi periplo subterráneo me recordó a "El Grand Prix", uno de mis programas favoritos cuando era pequeña.

Encontrar unas zapatillas de andar por casa es misión imposible en Madrid.
No os riáis, no. Al parecer, aquí las zapaterías (perdón, boutiques de calzado), no ofrecen este artículo. La gente que vivimos en Madrid molamos demasiado como para ir por casa con este tipo de calzado. Ahora lo hipster es andar con calcetín gordo y pillar un resfriado.
Tan solo topé con pantunflas en Ulanka (donde costaban 25 euracos, ojo al dato), H&M y Women's Secret. Será que no busqué lo suficiente, quizás.

En Zaragoza estamos mal acostumbrados, de acuerdo.
Hasta dando una patadica a una piedra encontrará un maño un Frutos Secos "El Rincón".
Pero no creo que pida demasiado si digo que podría haber más tiendas de chuches en Madrid.
Un momento. Seré tonta. No contéis nada, que se quede esto entre nosotros. Yo misma montaré mi propia cadena de frutos secos. ¡¡Me haré de oro!!
Lo veo: Frutos secos y chuches "Démodé", el lugar en el que picotear bien. Juju.

Eso sí. ¿Sabéis a qué sitio no le puedo sacar ni una sola pega?
El Retiro. Lo que me gusta a mí un parque bien cuidao.
Allí estuve pasando la mañana del sábado ayer;)








¡Besos para todos!

Y si queréis ver un look más, AQUÍ os dejo con una nueva entrega de streetstyle en La Blogueresca.
¿La protagonista esta vez? Eva, la autora del blog The Bluefox Project.
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