Atención: Todos los hechos que aparecen en este post son ficticios.
Cualquier parecido con la realidad es una mera coincidencia.
- ¡Ojo,
ojo, ojooooooo!
- Mamá,
por dios, cállate. Ese coche solo me estaba adelantando.
- No, no.
Yo lo he visto claramente, os ha faltado el pelo de un conejo para estamparos.
- Mecagüen… ¡NI SIQUIERA TIENES EL CARNEEEETTTT! Asjdfnañsdfoianiod (con las madres
se pierde rápido la paciencia)
- Continúe
recto 800 metos y después gire fuertemente a la derecha.
- ¿Cómo?
¿Fuertemente a la derecha? Pero si ahora viene un desvío hacia la izquierda.
- Qué
dices, Manolo. El GPS se refiere a la próxima salida. ¿No lo has oído? 800
metros. Aún no hemos llegado… ¡Ahora! ¡Ahora! ¡Ahora!
- Mecagüen…
- Por
favor, gire FUERTEMENTE A LA DERECHA.
- Cariño,
pásame las gafas, por favor. El sol me molesta un poco y no veo bien.
- ¿Dónde
están?
- En tu
guantera.
- Aquí no
están.
- ¿¡Cómo
que no!?
- Primero,
relájate, ca-ri-ño. Segundo, te lo vuelvo a repetir: aquí no están.
- Será
que las has cambiado de sitio. Mira en el hueco de la puerta.
- ¡Tampoco!
Pero… ¡SI LAS LLEVAS PUESTAS! Mecagüen…
- Jose,
acelera un poco, haz el favor. Estamos perdiendo a Nuria, ya hay tres
coches que nos separan.
- Tranquila,
que no los pierdo de vista.
- ¿Qué
coche es el que tienes a la vista? El suyo es rojo y no veo ninguno así.
- Coño, pues
ese de la matrícula que empieza por DSN.
- ¡Pero
qué dices! Su coche es del año 93 y la matrícula aún es de las antiguas, con la Z de Zaragoza.
- Mecagüen… ¡ES QUE TU AMIGA ES UNA FITTIPALDI!
Cansancio,
mala hostia, acompañantes tocagüevs, atascos, mal tiempo,… No, no
estoy hablando de hacer cola durante horas para entrar en un concierto de David
Bisbal (cosa que yo jamás he hecho), si no de los trayectos más bien largos que
realizamos en coche para desplazarnos de un sitio a otro.
Hay múltiples
situaciones que nos sacan de nuestras casillas dentro de un vehículo, lugar en
el que, para colmo, uno no puede escapar para contar 1,2,3 yo me calmaré; 4,5,6
todos lo veréis.
Pero que a mí esto no me pasa, ¿eh?
El anterior fin de semana estuve en el pueblo de una amiga. Para desplazarme hasta allí, no tuve ningún problema y no viví ninguna de estas situaciones. Ejem, ejem. Porque, os lo repito: todos los diálogos con los que ha empezado el post, son pura ficción...
Mejor cambiemos de tema. Este es uno de los looks que lucí para la ocasión:
Y si os habéis quedado con más ganas de looks: AQUÍ tenéis tres más. Los de unas chicas monísimas a las que fotografié para mi sección de streetstyle en La Blogueresca.
¡Besos para todos!








