Desde que estoy en Inglaterra y en Southampton en particular, hay algunos aspectos que me llaman bastante la atención de sus gentes y su estilo de vida.
Son cosas que ya había oído, sí, pero experimentarlo tú mismo confirma tus sospechas y siempre hay algo que te hace exclamar un "what the hell!".
Ejemplos previos:
-Comer a las doce del mediodía cuando lo que me apetece en ese momento es almorzar una cholatina o una manzana (sobretodo la primera opción).
-Beber cerveza como si el mundo fuese a terminar mañana mismo y a consecuencia de esto llegar un martes a las nueve de la noche (momento Skype) algo achispadillo a tu casa.
-Comer patatas fritas de acompañamiento para TODO. Vale, nadie te obliga. Y de hecho, tal vez en España muchos lo hagáis. Pero mi caso no era éste y ahora me encuentro preocupada, mi cara está empezando a alargarse y a tornar amarillenta...
TremendoSorpresivoFact:
¿¡Por qué!? ¿¡Pur qué!?
Mi mente no logra comprender las vestimentas o, más bien, la ausencia de ellas, de estas gentes. Cuando yo era más joven, abrigarse era sinónimo de poco cool. Había que enseñar el riñonar al menos, sentarte y que se viera esa "bonita" parte de tu anatomía. Por suerte, eso ya quedó atrás y procuro ir mona, sí, pero sin pasar un frío de cagarse.
Aquí, o bien siguen en la edad del pavo o (lo que yo me temo), parecen ser inmunes a las bajas temperaturas.
Por ello, veréis a chicas con vestidos mini sin medias ni una triste rebequilla.
Y también por ello, veréis a chicos en camiseta y pantalones cortos, así, a pelo, en mitad del frío de la noche.
Conclusión final:
Me adaptaré a los timetables prontunos, a comer patatas fritas incluso mojadas en la leche y a achisparme casi cada tarde (todo sea por las costumbres british).
Pero a vosotros pongo por testigo que nunca pasaré frío ni mostraré cacha con menos de 10 grados de temperatura.
Marta y yo sabemos cómo se debe hacer:
Son cosas que ya había oído, sí, pero experimentarlo tú mismo confirma tus sospechas y siempre hay algo que te hace exclamar un "what the hell!".
Ejemplos previos:
-Comer a las doce del mediodía cuando lo que me apetece en ese momento es almorzar una cholatina o una manzana (sobretodo la primera opción).
-Beber cerveza como si el mundo fuese a terminar mañana mismo y a consecuencia de esto llegar un martes a las nueve de la noche (momento Skype) algo achispadillo a tu casa.
-Comer patatas fritas de acompañamiento para TODO. Vale, nadie te obliga. Y de hecho, tal vez en España muchos lo hagáis. Pero mi caso no era éste y ahora me encuentro preocupada, mi cara está empezando a alargarse y a tornar amarillenta...
TremendoSorpresivoFact:
¿¡Por qué!? ¿¡Pur qué!?
Mi mente no logra comprender las vestimentas o, más bien, la ausencia de ellas, de estas gentes. Cuando yo era más joven, abrigarse era sinónimo de poco cool. Había que enseñar el riñonar al menos, sentarte y que se viera esa "bonita" parte de tu anatomía. Por suerte, eso ya quedó atrás y procuro ir mona, sí, pero sin pasar un frío de cagarse.
Aquí, o bien siguen en la edad del pavo o (lo que yo me temo), parecen ser inmunes a las bajas temperaturas.
Por ello, veréis a chicas con vestidos mini sin medias ni una triste rebequilla.
Y también por ello, veréis a chicos en camiseta y pantalones cortos, así, a pelo, en mitad del frío de la noche.
Conclusión final:
Me adaptaré a los timetables prontunos, a comer patatas fritas incluso mojadas en la leche y a achisparme casi cada tarde (todo sea por las costumbres british).
Pero a vosotros pongo por testigo que nunca pasaré frío ni mostraré cacha con menos de 10 grados de temperatura.
Marta y yo sabemos cómo se debe hacer:











